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Picardía mexicana (III de III)

BY AURELIA FIERROS

Ver aquí el Réquiem a Armando Jiménez 




La picardía adquirió la categoría de fenómeno social en México cuando se reconoció como una forma de expresión con génesis en las clases populares del país y además –debido a su naturaleza dialéctica y su función cohesiva en la convivencia cotidiana– con la capacidad de extenderse a todas las esferas de la sociedad. 


Picardía mexicana III

La picardía mexicana, contribución y propiedad del pueblo como manifestación de su vitalidad colectiva, además de su referencia humorística-sexual sirve para observar fenómenos económicos y sociales, utilizando alegorías que van de la parodia a la sátira y del elogio al juicio, recurriendo a la jerga vulgar, la grosería, el caló urbano, el albur.

“El albur es absolutamente mexicano: es la forma más ingeniosa de destrozar la lengua de Cervantes. Sirve para divertir, para sacar la opresión… Tantos siglos de apretujado; el mexicano de siempre, pobre, rotito, jodido…y toda esa opresión tiene que salir por alguna parte, porque si no, estaríamos llenos de gente loca. En el fondo, el mexicano se burla de sí mismo y de todos”.

Así se expresaba Chava Flores, autor e intérprete de sinnúmero de canciones que reflejan el humor y el folklore urbano de México, entre ellos “Amor de lejos”, “El baile de Tejeringo”, “El chico temido del barrio”, y “Los frijoles de Anastasia”, en antigua entrevista de la revista Proceso (No. 392).

Pero sin duda, el más acérrimo promotor de este carnaval de epítetos y florido vocabulario ascendido a fenómeno social y llamado picardía mexicana, ha sido el maestro Armando Jiménez, quien a través de obra literaria ha asentado que la popularidad de la picardía radica precisamente en su osadía, su atrevimiento, su índole desafiante hacia un México tradicionalmente autoritario. Y si hacemos un recuento minucioso, encontraremos que tanto en el México de hace 100 años como en el México de hoy, esta picardía ha servido como un instrumento de ‘catarsis social’, difícilmente reemplazable en tal sentido.

La picardía mexicana surgió y llegó para quedarse. Como muestra, he aquí una recopilación más. Es la celebración que de fenómeno social pasa a práctica cultural: de las funciones de ‘carpa’, a la sátira política, al chiste, al cine, a las canciones, a los anuncios publicitarios y hasta los párrafos aquí escritos.

Si usted se siente creativo y puede inventar o mejorar refranes o albures, aquí serán bienvenidos. Mientras tanto, ¡a reír se ha dicho!

Advertencia:  La siguiente compilación utiliza lenguaje que puede ser considerado como ofensivo por algunas personas e/o inapropiado para menores de edad.


Refranes populares y su versión picaresca

A caballo regalado no se le miran los dientes: 
A caballo regalado, muchas gracias.

A grandes males, grandes remedios: 
A grandes males, son muchos enfermos.

A palabras necias, oídos sordos: 
A boca de borracho, oídos de cantinero.

Al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios: 
Al Cesar lo que es del Cesar y ¡adiós, que te vaya bien!

Al que madruga, Dios lo ayuda: 
Al que madruga, ojeras le salen.

Al mal paso darle prisa: 
Al mal paso, darle Gerber.

Al mal tiempo, buena cara: 
Al mal tiempo, usa tu paraguas.

Amistades que son ciertas, mantienen las puertas abiertas: 
Amistades que son ciertas, mantienen las piernas abiertas.

Amor de lejos, amor de pendejos: 
Amor de lejos, felices los cuatro.

Ande yo caliente y ríase la gente: 
Ande yo caliente, ¿vamos a lo oscurito?

Árbol que nace torcido, jamás su tronco endereza: 
Árbol que nace torcido, sirve pa’ columpio.

Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente: 
Camarón que se duerme, no sirve pa’ velador.

Cuando el rio suena, agua lleva: 
Cuando el rio suena, es porque un músico se está ahogando.

Cuando la mujer sufre en silencio, es por una existencia llena de desengaños: 
Cuando una mujer sufre en silencio, es porque tiene el teléfono desconectado.

Cuando una puerta se cierra, otra se abre: 
Cuando una puerta se cierra, otra se abre, y si no… entra por la ventana.

De tal palo, tal astilla: 
De tal palo, tal garrotazo.

Del dicho al hecho, hay mucho trecho: 
Del dicho al te 'echo', hay sólo un lecho.

Detrás de un gran hombre, hay una gran mujer: 
Detrás de un gran hombre, hay una mujer sorprendida.

Dime con quién andas, y te diré quien eres: 
Dime con quién andas… ¡que ya no aprietas!

Donde pongo el ojo, pongo la bala: 
Donde pongo el ojo, ¡pongo la vara!

Dos cabezas piensan mejor que una:
Dos cabezas hacen más barbacoa.

El amor es ciego: 
El amor es ciego, sólo el matrimonio puede devolverle la vista.

El amor es una cosa esplendorosa: 
El amor es una cosa esplendorosa… ¡hasta que te sorprende tu esposa!

El cobarde dura hasta que el valiente quiere: 
El cobarde dura, hasta que se muere.

El dinero no hace la felicidad: 
El dinero no hace la felicidad, la compra hecha.

El que a buen árbol se arrima, buena sombra lo cobija: 
El que a buen árbol se arrima…. lo cagan los pajaritos

El que mucho abarca, poco aprieta:
El que mucho abarca, es porque tiene brazos largos.

El que nada debe, nada teme: 
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.

El que no arriesga, no gana: 
El que no arriesga, ¡no las pierde!

El que quiera azul celeste, que le cueste: 
El que quiera azul celeste, ¡que se acueste!

El que ríe último, ríe mejor: 
El que ríe último, ¡no entendió el chiste!

En casa de herrero, cuchillo de palo: 
En casa del herrero, no falta un palo.

En tierra de ciegos, el tuerto es rey: 
En tierra de ciegos, ellos se ven muy contentos.

Es más fácil perdonar al enemigo que vivir odiándolo: 
Es más fácil perdonar al enemigo… una vez que nos hemos desquitado.

Farol de la calle, oscuridad de su casa: 
Farol de la calle, lo agarraron a pedradas.

Haz el bien y no mires a quien: 
Hazlo bien ¡y no mires con quién!

Hombre precavido vale por dos: 
Hombre precavido, sabe el horario del marido.

La suerte de la fea, la bonita le desea:
La suerte de la fea, a la bonita le vale madre

Ladrón que roba a ladrón, tiene cien años de perdón: 
Ladrón que roba a ladrón, es del gobierno o prestamista del banco.

Lo que ayer nos unía, hoy nos separa: 
Lo que ayer nos unía, hoy no se para.

Mal de muchos, consuelo de tontos:
Mal de muchos… es epidemia.

Más pronto cae un hablador, que un cojo: 
Más pronto cae un hablador, si es cojo. 

Más vale pájaro en mano, que cien volando: 
Más vale pájaro en mano, que la mano en pájaro ajeno.

Más vale paso que dure, y no trote que canse: 
Más vale palo que dure y no roce que canse.

Más vale prevenir que lamentar: 
Más vale prevenir que bautizar.

Ojos que no ven, corazón que no siente: 
Ojos que no ven, ¡uy que fea está su vieja!

Panza llena, corazón contento: 
Panza llena, ¿corazón que hacemos?

Quien siembra vientos, cosecha tempestades: 
Quien siembra vientos… está mal de los intestinos.

Siembra un árbol y harás un bosque: 
Siembra un árbol y harás feliz a un perro.



Glosario de groserías mexicanas

A chingadazos – Someter con violencia.

A huevo – Por la fuerza. Acción obligada.

A vergazos – Lograr o convencer a alguien mediante golpes repetitivos. Sometimiento.

Aflojó – Cedió, concedió, dio de sí.

¿Ah, chinga’? – Expresión en forma de pregunta para reafirmar un suceso o información. ¿A poco? ¿De verdad?

Al Chilazo – Hecho sin cuidado.

Al Chile – Hablar con la verdad.

Atorar – Perjudicar.

¡Ay no mames! – No molestes. No te creo.

Cagante – Persona o situación que incomoda, detestable.

Chafa – De mala calidad.

Chale – Expresión para denotar decepción sobre algo.

Chile – Nombre que recibe el miembro sexual del hombre.

Chingadera – Se aplica cuando se describe una traición, Ej. Me hizo una chingadera o sea, me traicionó. Pero también se llama ‘chingaderas’ a las cosas de mala calidad o simplemente se usa para referirse a un objeto.

Chingaderita – Algo pequeñito.

Chingalamala – Al igual que el chingaquedito, chinga constantemente, pero abiertamente y sin miramientos.

Chingaquedito – El que molesta o busca sacar ventaja todo el tiempo, pero sutilmente.

Chingar - Robar, o ganar. Ej. Ya chingó, significa ‘ya ganó’. Me lo chingué, significa ‘Me lo robé’.

Chingarse – Cuando algo se rompe o se descompone. Alguien se chinga cuando trabaja duro para lograr algo.

Chingo – Una gran cantidad de algo.

Chingo a mi madre si no – ¡Créeme! Promesa.

Chingo a su madre si no – Amenaza.

Chingó a su madre – Desperfecto ocasionado. Pérdida de alguien conocido. Fallecimiento de alguien.

Chingón – El que es un as. Aquel que sobresale.

Chingonería – Lo contrario de chingadera es chingonería: algo extraordinario o excelente. Ej. El trabajo que hizo el carpintero, es una chingonería.

Chingononón – Superlativo de chingo. También usado para describir a alguien sobresaliente.

Chinguero – Es lo mismo que un chingo de cosas. Muchas cosas. Una cantidad muy grande de algo.

¿Cómo está el pedo? – Solicitud de explicación. Indagación de los acontecimientos.

Culero – Aquel de malos sentimientos. Se dice de una persona mezquina.

Culo – Se usa para mencionar el trasero, generalmente de la mujer.

De Huevos – Imperante. Espontáneo.

De Hueva – Sin interés.

De la Verga – Pésimo, insatisfactorio.

Échale Huevos – Manifiesta mayor interés. Ponle ganas.

Emputado – Iracundo. Muy enojado. Más que encabronado.

Encabronado – Muy molesto. Enojado.

Enchilado – Molesto.

Está cabrón – Denota admiración por otro. Reconocimiento a su grandeza. También significa ‘está difícil’.

Está pinche – Carente de calidad.

Fregón – Equivalente a chingón, capaz, triunfador.

Güey – Equivalente a ‘pendejo’, dejado, débil de carácter. Vulnerable ante la vida.

Hacer una chingadera – Traicionar; hacer algo a una persona sólo por molestar; actuar de mala fe contra alguien.

¡Hasta la madre! – Expresión que denota saciedad. Hartazgo.

Huevón – Flojo, holgazán, haragán, perezoso.

Jetear – Conciliar el sueño. Acto de dormir.

Jeta – Gesticulación facial que denota enfado, molestia. Mueca.

Jodido – Carente de recursos. Dícese del proletario históricamente abusado.

Ley de Herodes, o te chingas o te jodes – Expresión popular que indica una situación por la que hay que pasar inevitablemente.

Ley gringa, el que se apendeja, se chinga – Expresión popular que indica advertencia para no distraerse.

Madrazo – Impacto violento.

Madriza – Lesiones. Le propinaron una madriza, lo golpearon mucho.

Mamón – Persona con aires de grandeza y poder.

Me cagué – Usada para expresar susto.

Me castra – Denota molestia.

Me corto un huevo – Promesa, equivalente a ‘lo juro’.

Me dio culo – Miedo, temor.

¡Me lleva la chingada! – Es la expresión de enojo o furia por algo que no salió bien.

Me sacó un pedo – Susto sorpresivo.

¡Mis Huevos! – Negación, incredulidad.

¿Muy chingón, no? – Cuestiona el intelecto o los actos de otro.

¡No Chingues! – Protesta.

¡No mames! – Denota incredulidad, asombro ante la magnitud de un hecho. También es una sugerencia de no rebasar el límite.

Pa’mearlo – De aspecto desagradable.

Palo – Acto sexual.

Pedero – Persona agresiva, conflictiva. Sujeto mentiroso.

Pedote – Problema mayúsculo, fuera de control.

Pendejear – Equivalente a ‘andas en la luna’. Distraerse, divagar, hablar cosas sin sentido.

Pendejo – Carente de inteligencia. Insulto.

Pito – Nombre común que se da al pene. Ver chile.

Pura mierda – Basura.

¡Puta madre! – Expresión de descontento.

Puta – Mujer de cascos ligeros.

Putiza – Véase Madriza.

Que hueva – Expresión que denota falta de interés, cansancio.

¡Que huevos! – Califica los ímpetus imponentes de otro.

¿Qué onda KA…? – KA es diminutivo de cabrón, que en la oración equivale a un saludo fraternal.

¡Que peda! – Expresión que denota asombro a la mañana siguiente de la reunión.

¿Qué pedo? – Reto al adversario. Cuestionamiento incrédulo.

¡Que poca madre! – Decepción.

Sancho – Aquel que se divierte mientras el marido trabaja.

Se lo cargó la chingada – Se murió, lo mataron, fue víctima de una tragedia o salió mal librado de un aprieto.

Son mamadas – Repulsión a ciertos actos.

Te armaron un pancho – Equivalente a ‘te armaron un escándalo’.





Personajes míticos de la picardía mexicana

Melón y Melambes

Entre Melón y Melambes
mataron un gorrioncito, 
Melón se comió las plumas
y Melambes el pajarito.

Entre Melón y Melambes
hicieron unos pastelillos,
Melón batió la harina y
Melambes los blanquillos.

Entre Melón y Melambes
Jugaron a la guerrilla.
Melón fue el gatillero
y Melambes el cabecilla.

Y para jugar a la guerra,
peluquero buscaron en un salón.
Melón fue el trasquilado,
y Melambes el pelón.


***




Entrevista con el Maestro Armando Jiménez,
autor de “Picardía Mexicana”

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